Pasta
La pasta en si no nos dice nada, dependemos totalmente de la salsa con la que la acompañemos.

Salsa boloñesa

Requerimos de un vino tinto, ya sea joven o crianza, un Cabernet Sauvignon o un Merlot va bien con este plato

 

 

 

Salsa de tomate y verduras

Tinto joven o rosado para obtener la frescura de la frutal un Malbec o un Shiraz o un Merlot Rose

 

 

 

Pasta ligera, con mozarela, orégano y aceite de oliva

Necesitamos un rosado que pronuncie sus sabores y aromas, también le va bien un Merlot Rose o un Malbec Rose


 

Al Pesto

Aquí dependemos de la intensidad del sabor de nuestra salsa al pesto, y de nuestros gustos claro está puede ser un rosado o un blanco de los mencionados anteriormente.

 

 

Salsas marineras, acompañados de mariscos

 Dos opciones tenemos en este caso, nuestro plato quiere potenciar el sabor marinero vino blanco o cava, un vino blanco joven con todo el sabor y aromas frutales que se van a llevar de maravilla con nuestra salsa o bien un cava que se armoniza perfectamente con ella. Un Pinot Noir o un Chardonay o un Cava

Pasta fresca al huevo, con salsa cremosa y parmesano

Aquí de nuevo para gustos y colores, pero eso si un vino rosado o un vino blanco joven 

 

 

A continuación les mencionare más  referencias en maridajes.

Vinos blancos secos, jóvenes, frutales y con una acidez fresca:

Con ensaladas, salmón ahumado, mariscos (sobre todo vinos muy secos tipo Moscatel, quesos y frutas frescas.

 


Vinos blancos con cuerpo, bien balanceado, largo y con añejamiento en barricas: Paté, jamón, langosta, pescados con salsas blancas, carnes frías, ensalada de pollo y quesos ligeros.

 



Vinos blancos espumosos secos y frutales: Caviar, salmón ahumado, mariscos, pescados, pollo, pavo, foie gras, tarta de frutas, Mouse frutales y prácticamente con cualquier tipo de alimentos.

 

 

 

Vinos blancos semidulces ligeros de alcohol: Quiches, pescados con salsas ligeras, pollo, frutas secas, ensaladas frescas, pastel de almendras.

 

 

 

Vinos blancos dulces y/o generosos en alcohol: Foie Gras frío o caliente, pescados delicados y finos, quesos azules, frutas secas, tarta de manzanas y pasteles frutales.

 

 

 

Vinos tintos jóvenes, frutales y de cuerpo ligero a medio: Carnes frías, jamón, pato, pavo, quesos ligeros, frutas envinadas.

 

 

 

Vinos tintos maduros y frutales con cuerpo: Patés, carnes rojas, pato, pescados en salsa de vino, quesos duros, tarta de frutas rojas y postres con chocolate.

 

 

 

 

Vinos tintos con estructura, crianza en barrica y largos: Carnes rojas a la parrilla o con salsas, quesos fuertes y cremosos, carnes de caza y postres con frutas rojas.

En general, y lo vuelvo a repetir, el mejor vino para acompañar nuestros alimentos es el que mas nos guste, independientemente del color, precio, calidad, etc., en muchas ocasiones el vino ideal para acompañar el platillo que estamos degustando puede no ser de nuestro agrado, por lo que tal vez los alimento también paguen los platos rotos.

Maridaje

Hoy dedicare esta pagina a este interesante arte de maridar las comidas con los vinos.Usted podrá quedar muy bien con sus invitados si además de ofrecerles una exquisita comida el vino que ofrece para acompañarla es el adecuado, para esto está el maridaje.
Una buena comida necesita de un buen vino, pero no de cualquier vino, sino del vino adecuado para esos alimentos.

Ya no vale sólo acompañar  la carne con vino tinto y para el pescado vino blanco, ahora usted va a hilar mucho más fino en su maridaje, según el tipo de carne, según el tipo de pescado, según tienen o no salsas y sus condimentos, según el tipo de uva del vino, Tempranillo, Merlot, Chardonay, Cabernet etc.

Quiero dejar en claro ante todo que debe tener en  cuenta que sobre gustos no hay nada escrito, así que hay situaciones en que varios vinos pueden acompañar perfectamente una comida, no obstante usted ahora lo sabrá y decidirá el que quiera según su propio criterio.



 
 Conceptos generales

La armonía
A la hora de maridar los diferentes platos de un menú, todos los expertos en enología coinciden en lo mismo: la clave es el equilibrio. Sobre todo hay que tener en cuenta que ni el vino puede tapar el sabor de la comida ni la comida ser demasiado fuerte como para tapar los matices del vino; el vino debe realzar el sabor del plato.

El secreto de un buen maridaje es tener en cuenta que ninguno de los dos sabores, el de la comida y el vino, sea más pronunciado que el otro. Es imprescindible prestar atención al tipo de comida, ya que un vino que no tenga mucho cuerpo no se puede tomar con la carne, porque ésta lo eclipsa.

Para las entradas

Aunque hemos dicho que el maridaje depende del tipo de ingredientes del plato, lo habitual en estos casos es optar por vinos blancos jóvenes. Los primeros platos por lo general son ligeros van muy bien con los blancos como el Chardonay, algunos expertos proponen en el caso de entradas que estén cargadas de grasa como el Foia Grase de pato, o entradas con mayonesa o incluso con los quesos fuertes como el blue cheese, van muy bien con un vino dulce, como un moscatel o un Southern.

 

 

Generalmente las entradas o aperitivos lo protagonizan las ensaladas y estas suelen estar aderezadas con vinagre, enemigo del vino, por lo tanto yo aconsejaría un vino tipo Jerez, con suficiente vinagre para no resultar una pésima combinación.
 
 

 

 

 

Aunque los espumosos tradicionalmente se toman al final de la comida es erróneo creer, que por su acidez, tras comidas pesadas, puede caer mal. Hay tipos de cava que se pueden intercalar en la comida con las entradas y también con los postres ojo pero siempre debe ser una cava dulce nunca un brut este resultaría demasiado seco.

Para las Carnes

La norma general es degustar la carne con vino tinto. Sin embargo, también encontramos carnes blancas que maridan bien con blancos de crianza en barrica. Si las carnes van con salsa fuerte los vinos deben tener más estructura, como es el caso de los reserva o gran reserva. Si la carne es de caza como el venado requieren un gran reserva con más tiempo de envejecimiento en barrica o en botella, ya que se trata de carnes con un sabor bastante fuerte. Asimismo, cuanta más grasa contengan los platos, se requieren vinos más estructurados y con más tiempo en barrica.

El Entrecot o el  Solomillo
El entrecot es un corte de carne que se encuentra entre las costillas a veces se le denomina chuletas.  El solomillo es una pieza de carne de la parte lumbar, alojada entre las costillas inferiores y la columna vertebral. El solomillo se le considera una pieza selecta en la cocina, dependiendo del corte, se puede conseguir un filete grueso como para dos raciones a este corte se le llama Chateaubrand. O un filete grueso en forma cilíndrica a este se le denomina Tournedos y finalmente filetes pequeños y delgados a los que se les denomina Mignon.

En definitiva para una de estas buenas carnes a la brasa sin salsas ni muchos más adornos que una guarnición de papas, es el momento de abrir un gran vino del que sacar todo el partido, necesitamos un crianza como un Carmenere, o un Cabernet Sauvignon Chilenos, o reserva como un Cabernet Souvignon de Ribera del Duero España, o un Tempranillo de Rioja España o un Santa Carolina de Chile.

Cordero al horno
Un cordero al horno suele ir especiado y en algunos casos macerado antes del asado. Necesitamos entonces un vino cuyos aromas y sabores se pronuncien en consecuencia, ahora si que nos importa el tipo de uva puesto que será esta la que dote del aroma y cuerpo necesarios para el asado, recomendamos para este plato un vino crianza como un Carmenere o Cabernet Sauvignon

Para los Pescados

En el caso de los pescados, la tradición muestra que lo más conveniente es degustar vinos blancos. Sin embargo, no se trata de una regla universal si el pescado es blanco, va bien un vino blanco, como un Pinot Blanc

 

 

 

pero si es graso, como el salmón, el bacalao o el bonito, se marida bien con un blanco macerado en barrica como un Sauvignon Blanc o con un tinto crianza, porque se necesita tanino para quitar la grasa.

 

 

 

 

 

 

 

Para los mariscos, sugiero, sin dudar, un Chardonay.

 

Pollo

 El pollo es un alimento que admite varios tipos de vino, según la forma de elaboración recomendaremos el más adecuado.

Pollo con Sofrito.
Si lo servimos con un sofrito de tomate, cebolla, etc. entonces necesitamos un vino estructurado pero no demasiado robusto, para que acompañe adecuadamente el sabor del sofrito, un vino frutal como un Pinot Noir
Pollo con salsa de frutas o con champiñones con patatas.
 En este caso ya necesitamos un vino con más cuerpo, podemos perfectamente introducir un vino reserva como un Cabernet Sauvignon o un Merlot
Pollo Asado al horno, aderezado con limón o hiervas aromáticas.
Aquí es donde le damos una sorpresa, nos olvidamos de los tintos, necesitamos un vino blanco joven, para que sus aromas y sabores frutales nos aconsejen perfectamente a nuestro paladar sobre la frescura del limón y hiervas aromáticas. En este caso un Sauvignon Blanc es el maridaje que yo recomendaría.

Continuando con el tema de la cata, la información que le estamos pasando les ayudara a descubrir todos los aromas, texturas y sabores que pueden tener los vinos, ya sean tintos, blancos o rosados.  De esta manera aprenderá a identificar en cada momento que tipo de vino esta degustando, para que disfrute mejor de ellos.

 

 

 

Los vinos limpios y brillantes, se caracterizan por la ausencia de partículas en suspensión, perceptibles por el ojo humano. Esta observación se hace al interponer entre el vino y el ojo una fuente luminosa (una bombilla, por ejemplo).

 

 

 

 

Según este criterio, los vinos se clasifican en:

Turbios: son vinos que tienen claramente partículas en suspensión, que impiden el paso de la luz.

Transparentes y limpios: son los vinos que están perfectamente limpios, pero sin llegar al estado de brillantez.

Opalescentes o mates: son los vinos que tienen una ligera turbidez, y una total ausencia de brillo.

Brillante: es el vino que refleja gran cantidad de luz. Esta característica es especialmente evidente en la mayoría de los vinos blancos embotellados.

El color.- Es una de las percepciones más importantes de la fase visual, y se debe apreciar con el vino en reposo. A continuación relacionamos la gama de colores que vamos a encontrar en la mayoría de los vinos:

BLANCOS

ROSADOS

TINTOS

Amarillo dorado

Amarillo palizo

Rosa frambuesa

Rojo violeta

Amarillo verdoso / dorado

Rosa fresca

Rojo púrpura

Amarillo verdoso / pajizo

Rosa grosella

Rojo granate

Amarillo caoba

Rosa salmón

Rojo cereza

Amarillo caoba

Salmón

Rojo rubí

Amarillo caoba / pardo

Piel de cebolla

Rojo teja

Amarillo caoba / gris acero

 

Rojo castaño

   

Marrón

Intensidad del Color.- Además de los colores que habitualmente encontramos en los vinos, también hemos de describir la intensidad de éstos. En orden ascendente, se suelen utilizar los siguientes términos:

-Débil

-Ligera

-Media

-Intensa

-Fuerte

Como mirar el Color.- Para mirar el color del vino, es conveniente que la sala o habitación donde estemos se encuentre correctamente iluminada, es decir, sin excesos ni defectos de luz, ni luces de colores.

Para iniciar el examen visual, inclinaremos la copa (con un 30-40% de vino sobre su capacidad), siendo muy recomendable utilizar un fondo de color blanco (papel, mesa, etc.) para ser más objetivos. Una vez inclinada la copa, distinguiremos 3 zonas cromáticas:

1. Capa fina: su color nos indica la madurez y el matiz del color del vino. En los vinos jóvenes es violáceo, y a medida que el vino se va haciendo más viejo, la capa se ensancha y vira a la gama de rojo-teja y marrones.

2. Capa intermedia: esta capa se ensancha y se decolora a medida que el vino se hace viejo.

3. Ojo: es la parte más extensa y dónde se ve la intensidad de color del vino.la fluidez y la efervescencia del vino.

Se refiere a la viscosidad del vino, que se aprecia al girar la copa. Cuando dejamos de girar la copa, en el vidrio, se forman las denominadas “lágrimas”, que tienen relación directa con el cuerpo y el contenido alcohólico del vino.

Efervescencia.- Es una característica propia de algunos vinos, especialmente los espumosos como los cavas o champagne y, de algunos blancos y rosados jóvenes.

En el caso de vinos tipo cava o champán, el desprendimiento de burbujas constituye un factor de calidad en función de los siguientes criterios:

1. Finura: se refiere al diámetro de las burbujas. Cuantas más pequeñas sean éstas, mayor calidad tendrá el producto. Esto se debe a que la segunda fermentación ha sido más cuidada.

 

 

2. Formación de rosarios y cordones: se denomina así a las filas de burbujas ascendentes que se forman en la copa. A mayor número de estas más calidad tendrá el producto.

3. Persistencia: se refiere a la duración del desprendimiento de burbujas. También es directamente proporcional a la calidad.

4. Formación de encajes: se denominan así a las isletas de burbujas, que se forman en la superficie del vino en la copa. Está muy relacionada con la persistencia.

5. Formación de corona: este fenómeno se suele producir además de los encajes, en vinos espumosos de alta calidad. Se trata de una corona de burbujas que se forman en la superficie del vino en la copa, formando un anillo en el perímetro interior de ésta.

 

 

 

Después de la fase visual, nos encontramos con la fase olfativa que está formada por tres etapas.

1.- Se procede a oler el vino, sin agitar la copa. Percibiremos básicamente la intensidad aromática.

2.- El vino se olfatea después de mover ligeramente la copa, pero sin romper el líquido. De esta forma, favoreceremos la evaporación de los aromas. Sólo entonces procederemos a oler.

3.- Esta tercera etapa no siempre es necesaria. Consiste en agitar la copa de forma más contundente (tapándola con la mano si fuese necesario), para después oler. De esta forma se resaltan algunos aromas defectuosos que hayamos podido intuir, o percibir, en la fase anterior.

 

 Sommelier segun el humorista Ingles Benny Hills

ALGUNOS TERMINOS RELACIONADOS AL VINO
Cepa
Anteriormente he mencionado las cepas, cuando hable de los vinos genéricos y los Varietales. Pero la definición correcta es la siguiente:

1 Tronco de la vid del que brotan los sarmientos; por extensión, toda la planta.
2 Parte del tronco de las plantas que está bajo la tierra unida a la raíz.

Mosto
El mosto es el zumo de la uva que contiene diversos elementos de la uva como pueden ser la piel, las semillas, etc. Se considera al mosto una de las primeras etapas de la preparación del vino.

 

Taninos
Los taninos son compuestos fenólicos hidrosolubles de sabor áspero y amargo. Suelen acumularse en las raíces y cortezas de plantas y frutos, y están también presentes en sus hojas, aunque en menor proporción. Los taninos se relacionan principalmente con el vino tinto. Están presentes concretamente en el hollejo de la uva y son los responsables de parte de los efectos beneficiosos para la salud que presenta esta bebida. Hoy en día, se sabe que gracias a estas sustancias, cuando se consume vino tinto de forma moderada se puede evitar la aparición de enfermedades cardiovasculares

Sommelier,

Del francés “sommelier” o “sumiller”, como se le conoce en España, es el conocedor de vinos que sugiere a la clientela de cualquier restaurante, el vino apropiado para la ocasión. Tradicionalmente en el Viejo Mundo un sommelier que ha sido certificado profesionalmente se identifica porque porta sobre su pecho una pequeña taza de plata colgada, el tastevin ó catavinos. En Norte América se le conoce como “sommelier” o “wine steward”, y rara vez portan el tastevin.
A diferencia de un enólogo, la función del sommelier es la de analizar los vinos desde la perspectiva del consumidor, de una manera objetiva, sin ninguna atadura al productor.

Maridaje
Mucho se habla hoy en día del maridaje, que no es otra cosa que elegir el vino mas adecuado para una comida. El término proviene, como es más que obvio, de la palabra “maridar”, cuyo significado es “casarse” o “unirse”. El maridaje consiste en la adecuada complementación entre el vino y la comida. Esa unión se consigue a través de los sabores y las texturas.
Lo que se busca con el maridaje entre vinos y comidas, es la exaltación de la experiencia gastronómica, que tiene que ver con muchísimos aromas, sabores, sensaciones. Se busca la combinación que permita degustar con la mayor cantidad de sentidos posibles, (podemos decir que los cinco sentidos, porque una buena comida, acompañada de un buen vino, una buena compañía y una buena música, es una experiencia que los envuelve a todos).

Se supone, y es una de esas cosas aprendidas como lo de la temperatura del vino, que el vino blanco es para acompañar las aves y pescados, el tinto para las carnes rojas, pero la realidad es que se puede experimentar, se puede uno arriesgar a probar una u otra cosa. Hay normas clásicas, pero en general se deben elegir vinos suaves para comidas ligeras, y vinos con más cuerpo para platos mas fuertes en sabor…inclusive podemos elegir vinos dulces para acompañar los postres. No siempre el pescado pide un vino blanco: los pescados con cuerpo van bien con un tinto joven, los que tienen un poco menos piden un rosado y los demas un blanco. Asi, un salmón va bien con un tinto joven, (cuando decimos “joven”, nos referimos a que no tiene muchos años, es lo contrario de un “reserva”).
De lo que se trata, es de crear armonía entre el vino y la comida, que ninguno de los dos sea el protagonista sino que mas bien se complemente el uno al otro, como debe suceder en cualquier pareja, si queremos verlo de esa forma.

Enólogo
Persona que estudia el cultivo de la vid y la elaboración de vinos (enología). Es el responsable, principalmente, de todos los procesos que se realizan en la bodega desde que entra la uva hasta que sale el vino.
La enología (del griego οἶνος “vino” y λόγος “conocimiento”) es la ciencia, técnica y arte de producir vino.
El enólogo es, tradicionalmente, el asesor técnico responsable de dirigir el proceso de elaboración del vino, lo que en inglés se conoce como “winemaker”. El enólogo dirige en la bodega tanto la elaboración, el almacenaje, análisis, conservación, embotellado y comercialización del vino.
Quien realiza la degustación de un vino, para resaltar las características y calidad de éste, es el sommelier

Cata de vinos – El arte de evaluar un vino

Definición La cata es el acto por el cual, según ciertas normas y reglas, se procede al análisis sensorial de los vinos. La misma puede ser:
• Comparativa (relacionando entre si varios vinos)
• A ciegas (ocultando la marca o cualquier otro dato de las etiquetas)
• Vertical (cata de un mismo vino de diferentes añadas)
• Varietal (compara solo vinos de la misma variedad de uva)

La cata se realiza en tres fases:
• Análisis visual: el color, la transparencia, brillo, intensidad, matices del pigmento y formación de burbujas.
• Análisis de los aromas: frutales, florales, herbáceos, tostados y especiados, valorando su limpieza, complejidad e intensidad.
• Análisis de las sensaciones en boca: acidez, impresiones dulces, astringencia dada por los taninos, materia y cuerpo, equilibrio, persistencia de los aromas, etc.

La cata de un vino es mas un arte que una ciencia, puesto que exige una sensibilidad y sutilidad en el lenguaje que transmita de manera excitante una impresión fugaz. La técnica de la cata es fácil de aprender, pero es difícil dominar su arte. Los instrumentos típicos necesarios para una cata son:
Una mesa cubierta de mantel blanco
Una lámpara que provea buena iluminación
Un recipiente para el vino que se descarta (escupe)
Copas deben ser de cristal incoloro y fino y de pie largo, con una boca mas estrecha que su cuerpo (forma “de tulipa”)

Análisis visual
Al descorchar una botella lo primero a analizar es su corcho. Este debe estar ligeramente humedecido por el vino, esto demuestra que la botella se ha guardado siempre inclinada. Al presionar el corcho se debe comprobar su flexibilidad, su aroma y confirmar que solo huele a corcho ligeramente envinado. Cuando el corcho presenta olores fuertes y extraños, puede haber contaminación en el vino. Ante esta sospecha, se debe servir un poco de vino en la copa y comprobar su olor. Si esto no alcanza, se prueba el vino en boca y si no resulta agradable se escupe. Se debe rechazar cualquier botella que tenga el corcho estropeado.
Ya comprobado que el corcho esta en buen estado, se sirve el vino en una copa hasta aproximadamente un tercio de su capacidad. Se agita suavemente y se coloca la copa delante de la luz. Se ve así, si esta limpio, sin sedimentos y aquí es donde se decide si conviene decantar el vino o servirlo directamente.
Al mismo tiempo se vera su brillo, si refleja frente a la luz de manera viva y alegre. Si fuese mate y apagado, mostrara defectos. Si se inclina la copa hacia adelante sobre el mantel blanco, se podrá apreciar la intensidad del color y el matiz del vino.

Los vinos blancos con reflejos verdes o sutilmente dorados son vinos jóvenes, y los que tienen reflejos intensamente dorados o ámbar son viejos (han sido criados en madera o han sido mal conservados).
Los tintos jóvenes son de color violáceo, y a medida que envejecen adquieren tonos cobrizos.
Al agitar la copa nuevamente y con suavidad se comprueba, a trasluz, como se forman las lágrimas del vino. Los vinos ricos en glicerina y los de alto contenido alcohólico derraman lágrimas en la copa.
Cuando se evalúan vinos espumosos, se observa que un buen vino debe tener burbujas diminutas, vivas y de incesante formación. Esta cualidad suele ser una promesa de otras cualidades. Las burbujas suben verticalmente formando un interminable rosario espumoso.

Análisis de los aromas
Esta es la fase mas importante y decisiva de la cata, para comenzar se aproxima la nariz a la copa para comprobar de manera global que no hay aromas desagradables en el vino. No deben detectar olores avinagrados, azufres, ajo, caucho o papel. Por esto, es muy importante vigilar la limpieza de la cristalería que se usa en la cata y secarla al aire, para no confundir los aromas.
Al remover la copa y sosteniéndola por su pie, los aromas del vino se airean, y es este el momento de acercar la nariz intentando reconocer los olores del vino. Los mejores vinos son siempre aromáticos y complejos, y se van abriendo, expanden o aparecen en la copa, haciéndose más expresivos a medida que hacen contacto con el aire.
La primera sensación notable, y la más fácil de explicar es la intensidad aromática. Según la potencia se calificara el vino por su intensidad desde débil hasta desarrollada, pasando por otros adjetivos como neutra, insípida, discreta, cerrada, aromática, abierta, expresiva, fuerte o intensa.
El paso siguiente es observar la limpieza aromática, es decir su nitidez desde la ausencia de defectos.
Una noción más subjetiva que requiere experiencia es observar la armonía de los olores: el vino será desagradable o complejo, pasando por común, simple, fino, severo, elegante, refinado, armonioso y con clase.
Para el final, se realiza el ejercicio más espectacular: la identificación de los matices aromáticos.
Se suele proceder identificando un olor: la frambuesa, la vainilla, la rosa u otros. En esta etapa, se utiliza algún término instantáneo que describa el aroma sin mucha reflexión. Pero cuando no se identifica un aroma preciso se observaran impresiones agrupándolas por familias aromáticas.
Para distinguir los aromas se clasifican las diferentes gamas:
• Los aromas primarios o varietales son muy característicos e identificables, predominan las series florales, frutales, vegetales, minerales y a veces especiadas.
• Los aromas secundarios procedentes de las levaduras, de la transformación del azúcar en alcohol o de la fermentación malolactica son los mas frecuentes y abundantes en los vinos. En esta gama predominan las flores, las frutas, las especias y las notas vegetales.
• Para los aromas de crianza o bouquet las gamas se multiplican: florales, frutales, miel, madera, café, chocolates, y otros.
Una vez la copa esta vacía, la historia aromática no se detiene. Aun hasta la última gota del fondo de la copa dirá alguna cosa.

Análisis de las sensaciones en la boca
Después de analizar los aromas se procede a degustar el vino en boca, para ello se debe beber lentamente una pequeña cantidad de vino. Un buche medido para mantenerlo y removerlo en la boca durante unos segundos. El primer contacto del vino se nota en los labios y en la punta de la lengua.
Lo más conveniente suele ser utilizar un termómetro para medir la temperatura del vino en la copa, y así memorizar las sensaciones en las diferentes temperaturas. Típicamente se utilizan 10ºC para los blancos, 11ºC para los rosados, y 16ºC para los tintos.
Siempre que los vinos estén calientes se los debe enfriar, y si están a menos de 6ºC no se los debe catar ya que sus aromas serán imperceptibles.
Para saborear el vino se debe pasar una y otra vez por la lengua, apretándolo contra el paladar, para buscar las sensaciones dulces en la punta de la lengua. La menor o mayor graduación alcohólica, se percibe en boca también, porque el alcohol produce una sensación cálida y dulce.
Luego se buscan solo las sensaciones ácidas y amargas, los ácidos se notan en los laterales de la lengua, y los amargos en la parte posterior. Esos sabores amargos se deben a los taninos, donde en el caso de los vinos tintos, los taninos ponen la lengua rasposa y los labios tirantes.
Cuando el vino se calienta en la boca se comienzan a apreciar mas los aromas, ya que la boca y la nariz están íntimamente ligadas.

En la próxima publicación hablaremos más sobre la cata de esta manera podremos ayudarlo a descubrir todas las aromas, texturas y sabores que se pueden encontrar en los vinos.

PISCO SOUER

PISCO
No pretendo hacer un tratado sobre el origen del Pisco, ya muchos se han encargado de este tema, si alguien tiene alguna duda sobre la calidad del Pisco peruano, lo invito a degustar una copa de pisco peruano y luego una de cualquier aguardiente que se produzca en otro país y al que se le pretende llamar como el nuestro. Usted sabrá distinguir claramente cual es nuestro Pisco

 

El Pisco es el aguardiente de uva peruano obtenido de la destilación de los caldos frescos de la fermentación exclusiva del mosto de uva (jugo de uva), siguiendo las prácticas tradicionales establecidas en las zonas, productoras previamente reconocidas y declaradas como tales por la legislación nacional. Las únicas zonas productoras de Pisco son la costa de los departamentos de Lima, Ica, Arequipa, Moquegua y los valles de Locumba, Sama y Caplina del Departamento de Tacna en el Perú.


 

 

Diversos cronistas como Huamán Poma de Ayala, Pedro Sarmiento de Gamboa, Fray Martín de Murúa, Bernabé Cobo y Pedro Cieza de León acreditan la existencia de este referente geográfico desde inicios de la Colonia, destacando, además, el cultivo de la vid así como la elaboración de vinos y aguardientes en dicha zona. Asimismo, Miguel Cabello de Balboa, en sus “Misceláneas Antárticas” escritas en 1586 menciona expresamente los valles de Ica, Yumay y Pisco al describir la costa sur del Perú.

 

A partir del siglo XVII, como dan cuenta diversos cronistas y otras fuentes históricas, se produce la interacción de una tierra propicia para la uva, con una cultura tecnológica desarrollada en los valles del sur peruano, de donde nace el aguardiente de Pisco. La historia del Pisco es pues la historia de un mestizaje que enriquece nuestra cultura y que todos reconocemos como parte de nuestra identidad nacional dentro y fuera de las fronteras del Perú.

 

 

En la costa del Perú se ubican un valle, un río, un puerto y una ciudad llamados, desde inicios de la Colonia, Pisco. La vinculación del Pisco con la geografía y la toponimia peruanas es pues indiscutible. El aguardiente de Pisco, bebida tradicional del Perú, y “producto bandera” ofrece hoy al mundo su calidad de larga estirpe y raíces propias.

Ingredientes
3 medidas de pisco
2 medidas de jarabe de goma
1 medida de jugo de limón
2 claras de huevo
15 cubos de hielo
Gotas de amargo de angostura

Preparación

Batir enérgicamente los ingredientes en una coctelera, el pisco, el jarabe de goma, luego el limón. Incorporar el hielo picado y al final las claras de huevo.
Servir en vasos pequeños, agregar unas gotas de amargo de angostura.
Variaciones y secretos.
Si no se cuenta con una coctelera, se puede hacer el batido en una licuadora, hasta que las claras estén espumosas, si no se cuenta con amargo de angostura queda bien un poco de canela en polvo, si no se cuenta con jarabe de goma se puede usar azúcar blanca.

Historia del Vino segunda parte

 

 

 

En la Biblia aparecen mas de 200 veces citas sobre el vino, inclusive se llama a la moderación en el consumo. Fue muy importante en todas las culturas de la zona: Babilonia, Egipto, Sumer etc.  Mas adelante el Vino adoptaría un papel muy importante en el ritual cristiano.

 

 

 

 

 

 

En el mundo clásico el vino también ha tenido siempre un lugar privilegiado. En Grecia y Roma los dioses del vino eran muy venerados por sus poderes embriagadores y afrodisiacos. Dionisio en los griegos y Baco en los romanos. El dios más joven y desenfadado se incorporo al selecto grupo de los Olímpicos en épocas mas recientes. Es el dios de la vid y de la yedra, del delirio, del entusiasmo, del éxtasis, de la danza, de la tragedia y de las fiestas. Dos veces nacido de su madre, Sémele, y de su padre, Zeus, fue criado por Sileno. Los romanos le llamaron Líber: liberador de penas y de prejuicios.

 

 

 

Homero describió algunos de los vinos cultivados en el norte de Grecia con uva moscatel como “dulces como la miel”. “Te trastorna el vino, dulce como la miel, el que daña a quien lo arrebata con avidez y no lo bebe comedidamente”. Se organizaban fiestas y orgias en honor de los dioses, en donde abundaba el vino, los manjares y los placeres sexuales.

 

 

 

 

 

El vino se asociaba en el mundo clásico con el amor y el disfrute carnal, pero también con la tranquilidad, el descanso y el alivio. Los romanos plantaron viñedos por toda Europa Mediterránea. Hay una leyenda de cómo Dionisio conquisto Asia  hasta la India con un ejercito de músicos y bailarines que danzaban y ofrecían vino… se puede interpretar como una alegoría mitológica del poder cultural del vino.

MAS SOBRE VINOS

Otra de las preguntas que se formula con mucha frecuencia es: Puedo aparecer como un inexperto en vinos, si doy a probar el vino de una segunda botella si la primera que se sirvió era igual y estaba en buen estado?

No señor, no solo no es una señal de inexperiencia sino que es muy profesional hacerlo. Incluso se deberían cambiar las copas utilizadas para beber la anterior botella por otras limpias. El vino es un organismo vivo y dos botellas de iguales características no son equivalentes: una puede estar perfecta y la otra tener cualquier tipo de defecto que haga el vino imbebible

Otra pregunta frecuente es: Es incorrecto tomar vino tinto con pescado?

En absoluto. Hoy día se suele comer mucho mas ligero que antiguamente y ello no es impedimento para hacerlo con vinos tintos. El maridaje entre los platos y los vinos conforman un amplio abanico de posibilidades, que permite tomar vino tinto con un plato elaborado con mariscos.

Se pueden tomar muchos vinos distintos en una única comida?

Por supuesto, claro que si, pero hay que conocer un poco el mundo del vino y el de la gastronomía para aceptar en este sentido. Cada vez es mas frecuente que se ofrezca en menú en el que cada plato se acompañe con el vino idóneo para que la experiencia gastronómica sea mucho más gratificante. Uno o dos vinos distintos, pueden combinar bien con toda una comida, aunque conste de platos distintos.

 

 

ALGUNOS DATOS SOBRE VINOS

En este segmento tratare de ir respondiendo a muchas de las preguntas que usted amigo lector, como muchos de mis amigos se han planteado sobre diferentes temas relacionados al vino. Una pregunta muy frecuente es si se pueden mezclar los vinos.

 

Nunca se deben mezclar los vinos de dos botellas distintas. Si usted tiene en una mesa  varios comensales, se pueden usar varias botellas, pero en una misma copa nunca debe haber vino de dos botellas distintas y mucho menos de dos tipos de vinos diferentes, vino blanco en su copa, vino tinto en otra copa.

 

El vino es un organismo vivo, y cada botella es diferente aun cuando sean de la misma marca y añada, y estén a la misma temperatura. Tampoco se debe vaciar a otra botella si no se termino de servir de esta y le sobro menos de una copa.

 

 

Seguramente se estará preguntando, pero si yo he leído en alguna etiqueta que determinado vino tiene mas de un tipo de cepa?  Esto es otra cosa, los vinos se pueden dividir en vinos

 Varietales y Genéricos o de Corte.

Los varietales, son los vinos que se elaboran completa o casi completamente a partir de una sola variedad de uva o cepa (deben tener por lo menos un 80% de la misma variedad). Ejemplo, Malbec, Cabernet Souviñon

Los Genéricos o de Corte, son aquellos vinos que surgen de una combinación de dos o mas variedades de uva, es decir son aquellos en los que para su producción se usan dos o mas cepas diferentes. Ejemplo los vinos borgoñas

 

Esta mezcla de cepas en los Genéricos o de corte, la hacen los enólogos a la hora de producir un vino, y se hace con los mostos, cuando se convierten en alcohol es cuando se llaman bibarietales. Este procedimiento lo hacen para enriquecer la calidad de un vino, si por ejemplo a una cepa le sobra o le falta algo el enólogo procede a mezclar los mostos para enriquecer el producto final. Jamás se debe mezclar cuando ya es un vino.

 

Cepa

La definición de cepa en el diccionario es: En microbiología, conjunto de virus, bacterias u hongos que tienen el mismo patrimonio genético. En nuestro tema se designa también a una variedad de planta de viña. Existe un sinfín de cepas, creadas por la evolución y la selección natural de la viña. La selección realizada por el hombre, ha consagrado un número limitado de cepas que constituyen el 80% de las plantaciones en todo el mundo.

Entre las cepas de los tintos tenemos:

 

 

 

 

Cabernet Sauviñon
Esta es la cepa tinta más noble y más adaptable. Tiene aromas y sabores a grosellas, chocolate negro, menta, aceitunas, tabaco y gran cantidad de taninos, lo cual ayuda a sus vinos a envejecer maravillosamente. Los mejores vinos de Bordeaux por lo general contienen un alto porcentaje de Cabernet Sauvignon, mezclado con Merlot y Cabernet Franc.

 

 

 

 

 

 Merlot:
La cepa Merlot, es parecida a la Cabernet Sauvignon pero menos tánica. Produce vinos cargados de fruta, algo más blandos y que maduran más rápido. Es muy utilizada en las mezclas de Bordeaux para suavizar los taninos de la Cabernet Sauvignon.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Pinot Noir:
Es una de las variedades más susceptibles y caprichosas. Es la responsable por los grandes vinos de la Borgoña y también se utiliza en la mezcla para la Champaña. Es una variedad con taninos y acidez relativamente bajos y sabores a frambuesas, fresas, cerezas, violetas y rosas entre otros.

 

 

 

 

 

 

 

Syrah :
Produce un vino oscuro y herbáceo que madura maravillosamente, con aromas y sabores a frambuesas, grosellas, pimienta, especias y cuero entre otros. Se produce en Australia, en Francia en las regiones del Rhone y del Midi, Sur Africa y California, pero es en la pequeña región de Hermitage donde esta cepa se destaca con más brillo.

 

 

 

Dentro de las Cepas Blancas tenemos

 

 

Chardonnay:
Es una cepa muy adaptable con una amplia gama de aromas y sabores como; manzanas, peras, cítricos, melón. piña, melocotón, cera, miel, mantequilla, vainilla y nueces entre otros. La Chardonnay es la única responsable por los vinos de Chablis y la más importante en la elaboración de la Champaña. El envejecimiento en barricas de roble le aportan a la Chardonnay aromas y sabores adicionales que resaltan su sabor característico. Muchas veces se utilizan pedacitos de roble o esencia en la elaboración de los vinos más corrientes.

 

 

 

 

 

 

 

Sauvignon Blanc:
Una cepa muy adaptable con la que se elaboran vinos en muchas regiones del mundo vinícola. Entre sus aromas y sabores están; la grama recién cortada, cítricos y espárragos. Brilla en vinos franceses como el Sancerre y el Pouilly Fumé. En la región de Sauternes se mezcla con Sémillon para la creación de vinos dulces muy finos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Riesling:
Esta cepa tiene su origen en Alemania, se disputa el lugar por la mejor cepa blanca del mundo con la Chardonnay. Es adaptable a climas frescos y cálidos y produce vinos desde muy dulces y ligeros, hasta muy secos y alcohólicos. Al igual que un buen Chardonnay, el Riesling tiene la cualidad de envejecer muy bien.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sémillon:
Esta es una cepa que por lo general no brilla con luz propia, produce mejores vinos acompañada por la Sauvignon Blanc y en ocasiones por la Chardonnay, la excepción es el Hunter Valley, donde produce un vino blanco seco de larga vida y con buenos resultados. Tiene aromas y sabores a hierba, cítricos, miel y pan tostado entre otros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CheninBlanc:
Esta cepa está arraigada al valle del Loira donde goza de popularidad por sus excelentes vinos jóvenes y afrutados así como otros más maduros y con estilo propio. La Chenin Blanc no madura con facilidad, lo cual puede producir vinos blandos con un sabor poco satisfactorio. Tiene aromas y sabores de manzanas, albaricoques, mazapán, nueces y miel.

 

 

 

 

 

Otras cepas importantes

 

Blancas

 

 

 

 

 

 

Gewurztraminer:
Esta cepa, muy vinculada a los vinos de Alsacia, tuvo su origen en el norte de Italia donde se le conoce como Traminer. Es de aromas dulces y frutales con un perfume exótico y especiado. Los mejores vinos de esta cepa se producen en Alsacia, donde tienden a ser más secos y herbáceos. También se producen en Alemania, California, y Nueva Zelanda, con características diferentes.

 

 

 

 

 

Moscatel:
Es una cepa cultivada en el mediterráneo que produce vinos con mucha uva. Con aromas y sabores a uvas, naranjas y pasas entre otros. En Alsacia se producen vinos secos muy interesantes, en el Asti, vinos espumosos y dulces y en España el muy dulce Moscatel de Valencia.

 

 

 

 

Tintos

 

 

 

Cabernet Franc:
Esta cepa es ampliamente utilizada en pequeños porcentajes en las mezclas de Bordeaux con Cabernet Sauvignon y Merlot. La excepción es en St-Emilion en los excelentes caldos de Chateau Cheval Blanc y Chateau Ausone que contienen hasta un 50% de Cabernet Franc. Tiene un carácter vegetal y aromas y sabores a pimienta verde, hoja de grosella, fresa y chocolate entre otros.

 

 

 

 

 

Gamay:
Esta es la cepa que produce el Beaujolais, uno de los vinos tintos ligeros más conocidos y bebidos en el mundo. Sus vinos tienen un estilo ligero, fresco y afrutado que atrae a una mayoría de consumidores. Los Beaujolais van desde los más jóvenes y frescos Beaujolais Nouveau, hasta los más complejos Fleurie, Moulin a Vent, Morgon, etc. Sus aromas y sabores son de fresas, cerezas y chicle bomba (se acuerdan del Bazooca) y peras en el Beaujolais Nouveau.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nebbiolo:
La uva Nebbiolo arraigada en el Piamonte es una de las más finas cepas tintas de Italia. Produce vinos oscuros, de mucho cuerpo, taninos fuertes y larga vida. Sus dos vinos más famosos son el Barolo y el Barbaresco.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Garnacha:
La Garnacha se utiliza para producir vinos tintos y rosados, es una variedad importante en regiones del sur de Francia como: Côtes du Rhone, Chateauneuf- du-Pape y Languedoc-Roussillon. En España también es muy conocida, sobre todo en las regiones de Rioja y Penedes. Los californianos producen vinos tintos muy ligeros y rosados. En general, da vinos bastante alcohólicos, afrutados y apimentados, pero no son vinos de larga duración.

 

 

 

Esta  informacion nos permite identificar mejor la lectura de una etiqueta en una botella y saber con que cepa se elaboro y las cualidades de la misma.

 

 

 

 

 

 

Por si acaso el mayor productor de vinos en el mundo es Italia otro día les paso la clasificación de las cepas Italianas y hablando de Italia me encanta el Chianti, La clave del vino italiano es el sistema DOC (Denominazione d’Origine comtrollata) , como los mexicanos que también tienen su denominación de origen para sus Tequilas, (me encantan los reposados) y hasta tienen un Centro Regulador del Tequila.

 

Amigo lector:

Hoy inauguramos esta nueva pagina  “wilobar” que será un complemento a la “cocinadewilo” .

 La receta más exquisita, los platos más elaborados y complejos o una cuidada presentación no son los únicos elementos que necesita un buen menú.  Hay algo que es fundamental para realizar una composición correcta, un matrimonio perfecto  digno de los paladares mas exigentes y esto señores es el vino con el que se acompañara el menú.

 

 

 

 

 

En esta pagina no solo trataremos de introducirlos en el conocimiento del vino, también podrán encontrar información sobre maridaje, cata, tipos de vino, licores, cervezas y cócteles, en fin todo lo relacionado con las bebidas llamadas espirituosas.

 

 

 

 

HISTORIA DEL VINO

Hablar sobre los orígenes del Vino, es remontarse al antiguo testamento exactamente al (Génesis 9:20) cuando es mencionado por Noé.”Noé que era labrador, comenzó a trabajar la tierra y planto una viña. Bebió el vino, se embriago y quedo tendido desnudo en su tienda…”.  

 

 

En el lugar donde Noé planto una viña

hoy se encuentra el monasterio de Etshmiadsin.  

 

 

Mesopotamia, junto al Cáucaso, fue la cuna del vino en la antigüedad. En Lagash, una de las antiguas ciudades sumerias, en la zona del bajo Tigris, existían huertos artificiales de regadío, donde la viña y los frutales crecían 2,500 años antes de nuestra era. Los reyes sumerios importaban vinos de las “colinas del este”, el actual Irán. Este comercio del vino esta confirmado en los textos cuneiformes de Kish, referidos a la cuarta dinastía después del diluvio, la de Azag-Bau mujer comerciante.

 

 

En Mesopotamia, el vino era la bebida favorita de reyes y mercaderes y se le consideraba símbolo de la fecundidad. Una escultura hitita del rey Warpalawas muestra al dios de la fertilidad con ramos de uvas. El árbol de la vida mencionado en el famoso relato del Gilgamesh, se representaba como una vina. Textos encontrados en las tablillas de arcilla nos refieren que, en la mitad del segundo milenio, Vivian en un asentamiento de las “colinas del este” no menos de 80 propietarios de viñedos.